Monday, March 17, 2008

¿Mermelada o nata?

Otro día que prometía ser soleado y se nos quedo en un amasijo de nubes…
Y ahí que estaba yo mirando al cielo, cuando se me vino a la mente un libro que encontré el otro día en la biblioteca, creo que se llamaba “las cinco personas que te encontraras en el cielo” y trataba pues exactamente de eso, un hombre que al morir sube al cielo y se encuentra con cinco personas que cambiaron el curso de su vida.


El libro no lo llegue a leer, porque en ese momento no captó del todo mi atención.
El caso es que al pasar el tiempo, comencé a pensar en él. Y claro llegue a la pregunta de ¿Y a quién me encontraría yo? Estaría bien saberlo ¿no? Bueno suponiendo que el cielo exista claro… Una persona que al tomar una simple decisión lograse cambiar mi vida. Y es que es así como vamos recorriendo nuestro camino, con pequeñas decisiones. Parece mentira que una cosa tan tonta como decidir echar nata o mermelada en una tostada pueda cambiar tu vida. Imaginemos por un momento que estamos en esa situación, escogemos la mermelada, y como todo el mundo sabe, las tostadas siempre caen por el lado de la mermelada, nos manchamos la camisa pero como llegamos tarde al trabajo no nos da tiempo a cambiarla, y al jefe que además tiene un mal día al verte con esas pintas (lo que ayuda notablemente a aumentar su cabreo) te despide.
Y encuentras otro trabajo, en el que acabas siendo alguien renombrado.

¡Y es que todo ha sido gracias a la mermelada!

A veces me gustaría volver atrás y tomar la otra decisión, la mermelada. Aunque probablemente volver atrás no serviría de nada, probablemente volveríamos a cometer los mismos errores y como dice el anuncio de acuarios: “El ser humano es extraordinario” con sus errores y sus aciertos.

 

 

Y viendo que ya me he salido mucho del tema inicial me despido. Y os dejo estas divagaciones de una soñadora…

Un beso!

Juliet…

 

 

 

Posted by JuLieT at 21:27:06 | Permalink | Comments (4)

Tuesday, March 11, 2008

La arriesgada tarea de ir a la compra…

Bueno hoy voy a dedicar el blog a hablar un poco de mi experiencia en el supermercado, que entre otras cosas a resultado mucho más arriesgada de lo que yo podía haber imaginado…
Pues todo comenzó en el momento en que mi madre me puso la lista de la compra en la mano.
Entre por las puertas del “Masymas” pensando: “Bueno, la lista es corta, así que en 5 minutos listo” incrédula de mí, no contaba con el ser más amenazador que ha existido sobre la tierra después de Jack el destripador, si señores a ellas me refiero, esas terroríficas mujeres que rondan todo supermercado con sus enormes bolsos,  en los que solo dios saben lo que llevan, que son tan, pero taaaaan grandes, que si un día no tienes mochila para irte de campamento puedes recurrir a uno para solucionar tu problema. Sus labios rojo pasión, el pelo cardado, rondando entre los 45 y los 60 años.
Parecen inofensivas pero son capaces de pegarse contigo por conseguir el último bote de alcaparras en oferta…
Y ahí estaba yo, una joven inocente, intentando decidirse entre la tableta de chocolate con lacasitos, o la de milka con galletas, cuando mi vida se puso en peligro.
Pude ver por el rabillo de mi ojo izquierdo como una mujer de características anteriormente citadas me miraba fijamente desde el extremo del pasillo. Aterrorizada, giro la cabeza y veo a la mujer emprendiendo una loca y desesperada carrera hacia el mismo lugar que yo, con los ojos inyectados en sangre, un hilo de baba escurriéndosele por la comisura de los labios y una extraña expresión en su rostro. Simultáneamente, oigo por mi derecha “trocotom, trocotom, trocotom” y en la ultima fracción de segundo logro apartarme del camino de la primera, pero no tuve tanta suerte con el segundo ruido que se aproximaba por mi derecha que me propino un buen barrigazo en la espalda desplazándome un metro al menos de mi posición. Una vez poco sana, y aún menos salva, intento averiguar que es lo que ha sucedido y con un solo vistazo hallo la solución… Las dos mujeres, cual guerreros se debaten por la ultima tableta de chocolate a la taza. La más amenazadora logra atraparla y la otra rabiosa le dirige una mirada llena de furia.
No contenta con esto decido seguir mis compras, con el riesgo que eso supone…
¿Un poco de salchichón por favor?
Nos encontramos en la charcutería, donde, para que se mantenga el orden hay una maquinita de tickets, pero claro, esto no siempre tiene resultado. Apenas me despiste un segundo pensando en mis cosas, y la mujer de los rulos que había llegado tres minutos después se había colado de mí y de aquel tímido hombre de unos 40 años que como yo esperaba la cola. Haciendo uso de todo mi valor le digo: Perdone, creo que no es su turno…
Se gira y me dedica una media sonrisa llena de dientes afilados, la he pillado y cuando creo que amablemente volverá al final de la cola, me dice la muy maruja de mercado:
- No bonita, yo llevo aquí esperando un buen rato…
Y explota su chicle con un asqueroso sonido, y ahí me quedo yo, como una panoli, junto al hombre tímido que creo que se ha hecho pis en los pantalones de domingo…
¿Vamos a la caja?
Dispuesta a salir de allí y con mi compra terminada me dirijo a la caja, que como siempre tiene una cola que llega hasta las estanterías… Pero ya que había una caja fuera de servicio una empleada se dirige abrirla, con su típico mensaje por megafonía de “Pasen por aquí gracias” pero de algo me a servido ver en acción a las demás mujeres-fieras. Corro como un galgo para llegar la primera y cuando lo consigo, no doy crédito, pero no todo iba a ser tan fácil, de repente siento un brutal codazo en el estomago, y sí, es una de ellas que se acaba de colar delante mío con sus dos churrumbeles, de los cuales el mayor para colmo me saca la lengua.
Cuando ya estoy hartísima y me dispongo a pagar, me llega un horrible olor a fabada podrida que me produce nauseas… Y una de dos o ha sido al cajera (imposible porque parece estar a punto de vomitar debido al olor) o algún alimento está descompuesto. Me doy la vuelta en busca de la solución y veo a una rolliza señora de 60 años aproximadamente con cara de “yo no he sido” con fallidos intentos de disimular. ¡Un poquito de por favor! Luego dirán
que los jovenes no tenemos educación, toma ya…

Me marcho del “Masymas” asqueada, pero con la sensación de haber vivido una nueva experiencia que me servirá en el futuro. La foto representa el complejo de conejillo indefenso que sentí entre ellas.

 

P.d: Por supuesto que hay mujeres muy educadas, no quiero dar a entender con este post que son todas unas salvajes ni mucho menos, pero es que hay cada una…

 

Posted by JuLieT at 00:31:25 | Permalink | Comments (4)

Tuesday, March 4, 2008

Que puedo decir! Esto era…

Era un dia de esos en los que el sol pega a traves de la ventana, pero cuando miras ilusionada descubres que es una mera ilusión y a pesar de que pega el sol tambien llueve y todas tus ideas de salir a dar un paseo se esfuman, en uno de esos dias Juliet se sento delante de su ordenador…

Blog… bueno suena bien… miro un poco por aquí otro poco por allá y… vaya! pues si que esta bien eso del blog pero… claro no, ni pensarlo, no podría revelar mi identidad, pero bueno puede que encuentre un seudonimo, un buen seudonimo… si, y sería una via de escape en la que expresar todo lo que pienso sin ser criticada! con total inmunidad! y lo mejor,…. bueno dejemoslo hay, y asi fue como esta chica, yo, Juliet se inicio en este mundillo de los blogs, que la verdad parece prometedor…

Mi primer post, y ya me he quedado sin ideas, no he empezado un buen dia… 

A pesar de que hoy es un dia tranquilo, ya que he acabado los examenes hace poco, pero aún sigo estando algo irritada (decir lo que querais pero toooodos nos estresamos a la hora de la temida palabra por todo estudiante llamada EXAMEN) comenzare hablando un poco de este tema… bueno, y de lo que provoca, si esa sensación que te revuelve todo el estomago, pero comencemos por el principio, los momentos de estudio previos a un examen, lo que se reduce para muchas personas entre las que me incluyo, el dia antes… es una mania que nunca se quita, da igual que la semana anterior y con el examen ya fijado te aburras y no tengas nada que hacer, porque por supuesto, en el momento que te planteas comenzar a estudiar para el examen surgen cientos de cosas que hacer, que claro esta en cualquier otro momento no te hubieses planteado, y asi pasa el tiempo hasta que llega el dia antes en la que intentamos engullirlo todo de la mejor manera posible… y hay es cuando llega la primera sensacion desagradable, cuando ves una torre de hojas encima de tu escritorio y si, son todas para ti, no hay escapatoria.
Esta sensacion es entre una mezcla de angustia y remordimiento, por que, joder, ¿Porqué no empecé antes?

Como es logico no sabes por donde empezar y una vez que empiezas comienza la segunda sensación, la pelea a muerte con el reloj, si amigo, se convierte en tu enemigo mas peligroso en el campo de pelea de tu habitación, lo miras estudias una hoja otra y… No, increible, no pueden haber pasado ya dos horas, y esta ierda no se acaba… sigues y sigues y ves como te va ganando, corre como si se hubiese vuelto loco, comienza el estres, lo insultas, pero nada… no te va a servir de nada. Cuando ya llevas unas 5 horas aprox. sin levantar la cabeza de la libreta comienzan las alucinaciones que se mezclan con la desesperacion de que eso ¡¡No se acaba!! si, comienzas a perder un poco los papeles (nunca mejor dicho) y miras a ese cuadro de la pared, y por imposible que parezca, la cara del tio que aparece hay pintado, que siempre estubo sería, ahora parece distinta, como una sonrisa… se esta riendo de mí (llegamos a la conclusión de que llevamos demasiado tiempo estudiando) y es entonces cuando decidimos tomarnos un respiro y ya de paso cenar, y claro que si, algo mas puede ocurrir, ese mismo dia dan por la tele tu serie favorita, que ves como anuncian mientras cenas, y te enseñan como parece que se emitira el mejor capitulo de todos, ese mismo dia, y se quedan tan panchos, sabeis poque???? Porque ellos no tienen un examen mañana…

Y despues de quedarte estudiando hasta quedarte dormido encima de los apuntes, llega la fase final, la hora señalada, donde te juegas todo tu esfuerzo y aquí llega la penúltima sensación, cuando ves al cabrón que te va poner el examen entrando por la puerta, y esque te dan unas ganas de sacudirle un… pero no lo haces porque se quedaría con tu cara, pero prometes rayarle el coche como el examen no salga como esperas. Y ahí esta la hoja del examen, delante de tí, mirandote amenazadora y parece que de repente has olvidado todo lo que sabías. Una hora…. y se acabo todo! Y aqui llega la ultima sensación de tranquilidad, porque ya esta, se ha acabado y haya salido bien o mal, tu sabes la matricula del cpche del profesor…. y todo parece estar bien.

Creo que me he extendido mucho, pero mejorare en el proximo post, prometido.

Juliet!Tongue out

Posted by JuLieT at 20:38:18 | Permalink | Comments (4)